domingo, 28 de julio de 2019

MIRANDO EL ARBOL


EL DESPERTAR DE LA SENSIBILIDAD

Pregunta: ¿Cómo se desprende uno del pasado?


KRISHNAMURTI: Usted no puede hacerlo. Usted se desprende del pasado totalmente cuando no existe el observador. Es el observador quien está creando el pasado; es el observador quien dice: . «Debo de hacer algo acerca de él en términos de tiempo». Esto es de la mayor importancia.

Es muy importante comprender, cuando se mira un árbol. que existe el árbol y también usted, el observador mirando el árbol. Usted, que está mirándolo tiene conocimiento acerca de él. Conoce su especie, su color, su forma, su clase, si es bueno. Tiene usted conocimiento acerca de él. Lo está observando como un observador que tiene amplio conocimiento sobre él. Como mira usted a su esposa o esposo, con el conocimiento del pasado, con todas las heridas y todos los placeres. En ese mirar están presentes tanto el observador como lo observado: los estados diferentes. Así, usted nunca mira al árbol. Siempre mira con el conocimiento que tiene de ese árbol.

El despertar de la Sensibilidad. 10 julio 1966

lunes, 17 de diciembre de 2018

EL PERFUME DE UNA FLOR



  • Colombo. Pregunta de un periodista:
Dice usted que una persona debe ser independiente en cuestiones espirituales. Si lo cree de veras, ¿por qué pierde el tiempo dan­do sus charlas?
  • K:    
¿Por qué perfuman las flores? A las flores les es imposi­ble dejar de perfumar el aire. Cuando ve usted algo con claridad, ¿no desea acaso compartir esa claridad con otras personas? Doy mis charlas porque no puedo evitarlo. No las doy con la intención de ayudar a los demás. Sería dema­siado paternalista. Hablo de estas cosas porque llevo una canción en el corazón. Y cantaré independientemente de que me escuchen o no. Las flores florecen porque en ello radica su gloria, su papel, su dharma. A las flores no les preocupa el que cuantos pasan delante de ellas dis­fruten de su perfume o hagan caso omiso de él.


martes, 25 de septiembre de 2018

EL PENSAMIENTO DIVISOR




“Esta división (…) Es un conflicto que disipa nuestra energía en las disputas, dividiéndonos, haciendo que cada cual persiga lo suyo, sus propias aspiraciones, que exija su propia seguridad personal”

El pensamiento ha dividido el mundo no sólo geográficamente, sino también en lo psicológico, en lo interno. El hombre (la humanidad) está fragmentado, dividido no sólo en el nivel psicológico mecánico de su existencia, sino también en el de sus ocupaciones. Si uno es un profesor, tiene su propio pequeño círculo y vive dentro de ese círculo. Si es un hombre de negocios, se ocupa de hacer dinero, si es un político, vive dentro de esa área. Y si es una persona religiosa en el sentido aceptado de la palabra, con la práctica de diversas formas de puja, rituales, meditaciones, con la veneración de algún ídolo y cosas así, entonces también vive una vida fragmentada. Cada fragmento tiene su propia energía, su propia capacidad, su propia disciplina, y cada curso de acción juega un papel extraordinario en contradicción con otro curso. Ustedes deben conocer todo esto. Esta división, tanto externamente, geográficamente, como en lo religioso, en lo nacional y en la relación que existe entre uno mismo y otro ser humano, es un derroche enorme de energía. Es un conflicto que disipa nuestra energía en las disputas, dividiéndonos, haciendo que cada cual persiga lo suyo, sus propias aspiraciones, que exija su propia seguridad personal, etc.
Toda acción necesita energía, todo pensar necesita energía. Esta energía que se fragmenta de un modo constante, implica un desgaste energético. Cuando una energía contradice otra, cuando una acción contradice otra acción (…), hay derroche de energía.
Todas esas actividades deben, por fuerza, condicionar la mente, el cerebro. Estamos condicionados como hindúes, budistas, musulmanes, cristianos, con todas las supersticiones y creencias que ello implica. Estamos condicionados, acerca de esto no cabe ninguna duda. No podemos argumentar que no estamos condicionados; lo estamos, religiosamente, políticamente, geográficamente. Hasta que no estemos libres del condicionamiento, libres de las actividades del pensar que crea los grandes problemas, esos problemas no podrán ser resueltos.
Se necesita un instrumento nuevo para resolver los problemas humanos.

J. Krishnamurti


AMOR, SEXO, CASTIDAD
Una selección de pasajes para el estudio de las enseñanzas de Krishnamurti.